Petrismo 2026: ¿Imbatible? Omar Yepes reconoce que la derrota no será “tan fácil”
El exdirigente del Partido Conservador, Omar Yepes, presentó un crudo diagnóstico sobre el panorama electoral de 2026, desmintiendo el optimismo generalizado de la oposición frente a una posible caída del petrismo. Ante la cercanía de la contienda, Yepes lanzó una advertencia directa: “¿Creen que el petrismo está acabado? Sería ingenuo pensarlo”.

El análisis del veterano político se centra en la inmensa concentración de recursos que ostenta el actual mandatario. “Gustavo Petro, como presidente, es el dueño del poder absoluto: maneja tanto la fuerza militar como la caja del Estado”, sentenció.
Explicó que este dominio se traduce en un control estratégico: “Él dispone de las fuerzas armadas legítimas, que le deben obediencia, y cuenta con la afinidad de grupos armados irregulares, que le son más cercanos a él que a la institucionalidad del país”.
Yepes resumió su temor de forma lapidaria: “El poder reside en quien posee el dinero y las armas, y él tiene ambos. No va a ser un desafío sencillo [derrotarlo], pues empleará todos los medios posibles para asegurar su continuidad en el Gobierno, sea con él o con un sucesor.”
Detalló la maquinaria electoral que, a su juicio, será activada: Petro utilizará el presupuesto nacional con una clara orientación proselitista. “Gestionará los recursos públicos con fines netamente electorales: acelerará o frenará desembolsos según conveniencia; inundará de ayudas sociales a los sectores más vulnerables; canalizará contratos a través de las Juntas de Acción Comunal, y continuará la distribución de tierras. Esto busca movilizar a millones de ciudadanos desfavorecidos, quienes son altamente sensibles al agradecimiento electoral.”
Frente a este escenario, Yepes, un experimentado conocedor de las dinámicas políticas, concluyó con pesimismo: “No, la tarea de vencer a Petro es monumental. Él hará uso del poder en toda su dimensión para garantizar el triunfo. Simplemente carece de límites. Ni las normas ni el marco institucional le generan preocupación alguna.”
Finalmente, señaló la debilidad crucial de la otra orilla: “Existe un factor adicional: hoy carecemos de los partidos y los líderes de antaño; aquellos personajes capaces de cautivar, de encender el fervor de las masas y movilizarlas masivamente a las urnas. Estamos en otra era política.”



